¿Qué significa seguir a Jesús?

¿Qué significa seguir a Jesús?

Una idea radical ¿Qué significa seguir a Jesús? (Parte I)

Damos por sentado que sabemos qué significa seguir a Cristo. Pensamos que es nada más ser una persona salva, buena y normal; o sea, los cristianos son personas que se portan bien y van a la iglesia.
En realidad, Jesús llama a sus seguidores a algo mucho más grande que simplemente ser salvos, buenos y normales. Seguir a Cristo significa vivir una vida radical; y esto no es una llamada sólo para algunos, sino para todos los que quieren seguirle.
La idea grande de lo que significa “seguir a Jesús”: “Seguir verdaderamente a Jesús significa dar tu vida para cambiar el mundo con Él”
La primera parte de la llamada de Jesús es que seguirle significa perder la vida. Lo que Jesús enseñaba es que hay un costo muy alto para seguirle. El costo es para todos. No es posible seguirle si no estás dispuesto a sacrificar todo lo que es importante en tu vida.
No es por capricho que Jesús llama a sus seguidores a sacrificar toda su vida. Los seguidores de Jesús pierden su vida para poder hacer algo sumamente importante, algo que no podrían hacer sin sacrificar su vida: Jesús llama a sus seguidores a cambiar el mundo con Él. Cambiar el mundo significa guiar a otros a seguir a Jesús, o sea, a hacer discípulos.
Jesús llama a todos sus seguidores a dedicar su vida a cumplir este propósito. Los primeros discípulos dejaron sus planes y su vida para poder cambiar el mundo con Jesús. Con la gran comisión, Jesús extiende esta llamada a todos sus seguidores.
En este plan, vamos a escuchar las palabras de Jesús y dejar que Él explique qué significa seguirle. Dejaremos que Jesús — en vez de la cultura, las tradiciones, las iglesias y nuestras preferencias — describa cómo deben vivir sus seguidores.
Cuando entramos en esta llamada, Jesús no sólo nos puede usar para hacer algunas cosas buenas, ¡Él hace la promesa que verdaderamente cambiará el mundo a través de nuestra vida!

Parte 2

Continuando con la enseñanza de “Seguir a Jesús” es luchar por cambiar el mundo. Cuando hablamos de cambiar el mundo, nos ponemos en nuestra mente y corazón de que no lo podemos hacer. Y sin embargo creemos que las únicas personas que lo pueden hacer son las personas famosas o aquellas que están a un nivel alto. La realidad es que la mayoría de los seguidores de Jesús no cambian al mundo, muchos viven vidas normales, viven vidas buenas y van a la iglesia.

¿Como podemos cambiar el mundo? ¿Qué significa cambiar el mundo?

Enfoquémonos en la idea grande: “Cambiar el mundo es cambiar la eternidad de otros por medio de Jesús.

Cambiar el mundo es ayudar a alguien que no sabe de Dios, que este lejos de Su paz, es guiar a otra persona por el proceso de que encuentre el camino a Dios, es demostrar a otros que existe un Dios que quiere y puede salvarlos de la vanidad de la vida y de la muerte.

La Biblia nos deja ver claramente que no hay ni siquiera uno que sea justo ante la presencia de Él. Medite lo que dice Su Palabra en Romanos 3:9-23:

No hay un solo justo

9 ¿A qué conclusión llegamos? ¿Acaso los judíos somos mejores? ¡De ninguna manera! Ya hemos demostrado que tanto los judíos como los gentiles están bajo el pecado. 10 Así está escrito:
«No hay un solo justo, ni siquiera uno;
11 no hay nadie que entienda,
nadie que busque a Dios.
12 Todos se han descarriado,
a una se han corrompido.
No hay nadie que haga lo bueno;
¡no hay uno solo!»
13 «Su garganta es un sepulcro abierto;
con su lengua profieren engaños».
«¡Veneno de víbora hay en sus labios!»
14 «Llena está su boca de maldiciones y de amargura».
15 «Veloces son sus pies para ir a derramar sangre;
16 dejan ruina y miseria en sus caminos,
17 y no conocen la senda de la paz».
18 «No hay temor de Dios delante de sus ojos».

19 Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios.

20 Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.


Es por este problema que es tan importante cambiar la eternidad de otros. La esperanza que Dios, Jesús y el Evangelio extiende a cada persona por separado es que puede llegar a ser hijo de Dios. Su destino eterno puede cambiar en vez de experimentar la ira de Dios. Puede experimentar Su amor por el sacrificio que hizo en la cruz. Dios esta dispuesto a adoptar y recibir en Su familia a la persona que hoy se encuentra lejos de El por sus pecados.

Este es el mensaje de la Biblia:

Todos nos hemos rebelado contra Dios, pero El envió a Su hijo Jesucristo en forma de hombre para rescatarnos del pecado. Jesucristo vivió una vida perfecta, agradable a Dios. En Mateo 13:16 -17 no los deja ver claramente, medita en Su Palabra: “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”

Jesucristo tuvo una muerte inmerecida, con Su sacrificio, Jesucristo pago el precio de la rebeldía de la humanidad. Ahora, toda persona que acepta a Jesucristo como su salvador por fe, arrepentimiento y bautismo recibe el perdón de sus pecados y adopción en la familia de Dios, en vez de ser hijo de la ira de Dios. Esta es la esperanza que Dios da a cada persona que no lo conoce, que este lejos de Él.

El propósito del seguidor de Jesucristo es compartir este mensaje de paz con Dios a otras personas. Dios salva, pero El ha escogido compartir Su mensaje de perdón y reconciliación al mundo a través de sus hijos(as).
Dios envía a Sus hijos e hijas a hablar de Él, a todos con la esperanza de que algunos lleguen a invocar Su nombre y así cambiar su eternidad, de muerte a vida.

Lea los siguientes versículos que le da el apoyo a lo explicado:

Efesios 2:1-3
Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia; entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo; en la concupiscencia de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Gálatas 3:26-27
porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús, porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.

Romanos 10:13-15
Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, que predican el evangelio de los bienes!

Parte 3

En la segunda parte de este estudio señale que nos enfoquémonos en la idea grande, “Cambiar el mundo es cambiar la eternidad de otros por medio de Jesús. Ahora, preguntémonos lo siguiente: ¿Como podemos ayudar a cambiar la eternidad de otros?

Cambiar la eternidad de otra persona suena como una tarea enorme. ¿Por qué? Porque tiene que ver donde pasara su eternidad. Suena muy presumido pensar que podemos, por nuestras acciones y palabras, literalmente cambiar el destino de otro. Verdaderamente no somos nosotros los que cambiamos el destino de una persona, pero sin embargo podemos ser el instrumento que Dios desea utilizar para tocar el corazón de esa persona, para que pueda ver y entender Su mensaje. Dios es el único que puede transformar a la persona para que no le venga Su ira y sino que pueda ser Su hijo querido y adoptado. Por la razón de uno ser Su instrumento, si podemos contribuir a cambiar la eternidad a otra persona.
Podemos ayudar a Dios a cambiar la eternidad de otras personas cuando obedecemos Sus instrucciones. Bajo la Gran Comisión, Jesús nos instruye a guiar a a todas las personas a tener una relación con El y a ayudarles a seguir y a crecer en esta relación.

La primera parte de ser ese instrumento efectivo es cuando tratamos de anunciar lo que es la salvación. Explicar lo que la Palabra dice sobre ser salvo, lo que se necesita hacer para escoger cual puede ser nuestra eternidad, con Dios o en el infierno. Debemos de llevarlo al punto en donde quieran saber como entrar en paz con Dios, explicarles la decisión de seguir a Cristo y ayudarles a tomar esa decisión.

La segunda parte es ayudándoles a crecer en su relación con Cristo. La Biblia compara al nuevo seguidor de Jesús con un bebe. ¿Por qué? Porque está falto de conocimiento. Cuando ayudamos a esa persona a madurar para que trate de emite a Jesús, a que deje sus viejos malos hábitos, a desarrollar un carácter como Cristo, a pasar tiempo con Jesús y Dios Padre, estamos ayudando a cambiar la eternidad de esa persona.

En términos prácticos, la idea de dar nuestra vida radicalmente para cambiar la eternidad de otras personas no es complicada. Consiste en pasar tiempo con cristianos como también con los incrédulos, orar por ellos y hablar de Jesús en cada oportunidad que se nos presente ósea tomar acción con la Palabra cuando se abra la ventana de oportunidad.
Nosotros podemos mostrar que estamos sirviendo radicalmente cuando nos enfocamos en ayudar a otros a conocer a Dios, seguir a Jesús y ayudar a que maduren como cristianos.

Meditemos en los siguientes versículos que respaldan lo explicado:

Mateo 28:18-20 “Y Jesús vino y les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

Hechos 2:37-41 “Y al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que con gozo recibieron su palabra, fueron bautizados; y aquel día fueron añadidas a ellos como tres mil almas.”

Efesios 4:11-16 “Y Él mismo dio a unos, apóstoles; y a unos, profetas; y a unos, evangelistas; y a unos, pastores y maestros; 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; 13hasta que todos lleguemos en la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. 15Antes hablando la verdad en amor, crezcamos en todas las cosas, en Aquél que es la cabeza, en Cristo; 16de quien todo el cuerpo bien ligado entre sí, y unido por lo que cada coyuntura suple, conforme a la eficacia y medida de cada miembro, hace que el cuerpo crezca para la edificación de sí mismo en amor.”

Lucas 8:39 “Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.”

Parte 4

Quizás se han dado cuenta que he señalado que seguir a Cristo debe de ser de forma radical. ¿Por qué? por ahora no voy a contestar esta pregunta. Mejor preguntémonos lo siguiente:

• ¿Por qué es tan importante que todo hijo de Dios viva una vida radical?

Contesta: Para poder guiar a otros hacia Él.

• ¿Por qué Jesús enfatizo tanto en esta condición de seguirle?

Contesta: Por dos razones; para ver si en realidad nosotros estamos dispuestos y si confiamos en Él como lo hizo Abraham cuando dispuso sacrificar a su hijo Isaías.

• ¿Sera porque Dios que necesita ayuda?

Contesta: No, Dios no necesita ayuda. Porque si la necesitara, entonces Dios, deja de ser Dios, Dios es soberano y lo controla todo y todo le pertenece, entonces nos es porque necesita ayuda.

Para entender la parte de seguir a Jesucristo radicalmente, tenemos que ir a la raíz de la pregunta que le hizo el joven rico a Jesús en Mateo 19:16-30. Anotemos que el joven rico le pregunto a Jesús lo siguiente: Maestro, ¿qué es lo bueno que debo hacer para obtener la vida eterna? Jesús le da la contesta recordándole lo que dice los mandamientos. Hasta este momento el joven rico estuvo contento porque le dijo a Jesucristo que todo eso lo había y lo estaba cumpliendo. Jesús entonces le replica que estaba agradecido por los actos cumplido del él. Pero, cuando Jesucristo le ordena en forma voluntaria que se despojara de todo lo material y que la ganancia se la regalara a los más necesitados y que luego lo siguiera, la alegría del joven termino. Aquí fue donde Cristo puso a prueba el corazón del joven, para probar si estaba dispuesto a seguirlo “RADICALMENTE”. Jesús puso a prueba el corazón de este joven para ver si verdaderamente él tenía su corazón en las cosas del mundo o en las cosas de arriba. Para ver si estaba dispuesto a perder todo lo que tenía materialmente y para ver si verdaderamente estaba dispuesto a confiar en Jesús.

Dios espera que todo aquel que ha aceptado a Jesucristo como salvador lo sigan de la misma manera. ¿Por qué? ¿Por qué radicalmente? Ahora es tiempo de darle contesta a esta pregunta; Porque Dios siempre quiere llevarse la gloria a través de la humanidad, pero especialmente de Sus hijos, de los que lo han aceptado como salvador.
Juan 17:4 nos dice: “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese”
Aquí es Jesucristo hijo glorificando al Dios padre, entonces, si el Hijo glorifica al Padre: ¿qué crees tú que el Padre espera del ser humano, de Sus hijos? Usa tu sentido común para la contestar la pregunta. Esa es la meta de Dios, que lo glorifiquemos, que permitamos siempre que Él sea el que haga la obra a través de nosotros para llevarse la gloria. Nosotros simplemente debemos de ser el mensajero con el mensaje, reconocer que lo necesitamos para todo y en todo, obedecer Su voluntad para que Su obra sea hecha por Él. En forma sencilla, que solo estemos dispuesto a ser el instrumento que Él desea usar y que confiemos en Él.
Todo lo que Dios hace es para recibir gloria, desde la creación del mundo, el universo y la creación del ser humano a Su imagen, el despojarse como hombre en Cristo, el murir en la cruz por nuestros pecados y Su resurrección de la muerte. Todo lo ha hecho para que sea glorificado por y en Su creación y Sus obras.

Idea grande: Dios recibe mucha gloria cuando Sus hijos viven vidas radicalmente entregadas a Sus propósitos.

La razón por la cual Dios pide a Sus hijos que vivan su vida radicalmente entregadas a Él y a Su misión en este mundo es para que otros puedan encontrar la salvación mediante Su hijo Jesucristo. De esta forma, Dios, se lleva la gloria, cuando el inconverso testifica que Jesucristo lo ha salvado. El ejemplo mas importante donde se deja ver que Dios se lleva la gloria, fue cuando Jesucristo termino la obra. En Juan 17:4 nos dice: “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese” Jesucristo no peco, Jesucristo paso por las amargas para cumplir el propósito de Dios padre.

Cuando los hijos de Dios viven vidas radicalmente entregadas a Su propósito para ayudar a salvar a la humanidad y redimir Su creación otros van a ver que Dios es sumamente grande, poderoso y bueno.

Quiero aclarar la parte radical, la parte individual de cada uno de nosotros. La enseñanza que nos da la Biblia sobre el joven rico no aplica directamente a todos los cristiano letra por letra. Algunos de nosotros sabemos que vamos a servir tal y como lo dice la enseñanza del joven rico y otros no. Sin embargo, el que usted o yo como cristiano no nos toque servir como el ejemplo del joven rico no significa que no se nos va a presentar ocasiones o situaciones donde tenemos que servir radicalmente. Por ejemplo: Digamos que a usted alguien lo confronta con un tema que esta fuera de lo que dice la Biblia, que está en dirección contraria de los principios de Dios, usted como hijo de Dios debe de hacerle frente tomando como espada la Palabra y corregir bíblicamente a dicha persona. Si usted hace eso sin importarle las consecuencias entonces usted está sirviéndole a Dios de forma radical.

Lea los siguientes versículos para mejor entendimiento donde Dios desea siempre ser glorificado:

Isaías 48:11 “Por mí, por amor de mí mismo lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré a otro.”

Isaías 42:8 “Yo Jehová; éste es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.”

Isaías 43:6-7 “Diré al norte: Da acá, y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los creé, los formé y los hice.”

Romanos 11:36 “¿O quién le dio a Él primero, para que le sea recompensado? 36Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por siempre. Amén.”

Salmos 19:1-4 “«Al Músico principal: Salmo de David» Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay habla, ni lenguaje, donde su voz no sea oída. Por toda la tierra salió su hilo, y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.”

Éxodo 14:4 “Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército; y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así.”

Efesios 1:5-7 “habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, en la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados, según las riquezas de su gracia,”

Juan 17:4 “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.”

Juan 15:8 “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”

Parte 5

¿Qué debe de existir en nosotros para ser ese seguidor de Cristo? La motivación por gracia debería de existir en el corazón de cada cristiano para seguir a Cristo radicalmente. ¿Por qué no existe esa motivación en nosotros? Porque no querremos abandonar nuestra comodidad. Solo nos enfocamos que somos salvos, que somos buenos y que somos personas normales. Para seguirle radicalmente tenemos que abandonar todo lo cómodo que está en nuestras manos.

Les mencione en una de las partes anteriores que servirle radicalmente no es abandonar todo. Les mencione tambien que no todos tenemos ese llamado unico. No esta mal que podemos seguir disfrutando de nuestra comodidad y a la misma vez seguirlo radicalmente. Recuerde lo antes dicho, uno muestra que sigue a Cristo radicalmente cuando uno confronta a la persona o a la situación con el escudo, la Palabra. Jesucristo lo deja dicho claramente, que usemos la Palabra para pelear las batallas. En 1 Timoteo 6:12 nos dice:

“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.” Entonces, lo que debemos de hacer es pelear la batalla de la fe con la Palabra cuando llegue la situación o la circunstancia. 

La mayoría de las veces le servimos a Dios por los motivos equivocados, porque nos sentimos obligados, para satisfacer nuestro orgullo o para manipular a Dios. Y no nos damos cuenta que lo que estamos haciendo es lo contrario, arruinar el servicio a Él. Cuando trabajamos para la obra de Dios con motivos equivocados, terminamos miserables.

De la única forma que podemos seguir a Dios correctamente es, sirviéndole motivados por gracia. Recordemos Su sacrificio por nosotros, solo por Su gracia somos salvos, no porque nos lo merecemos, sino por gracia, Su gracia.

Idea grande: La gracia de Dios nos debe motivar a vivir radicalmente.

¿Qué es la gracia? La gracia de Dios es, Su favor no merecido. Meditemos en los siguientes ejemplos:

Cuando Dios nos bendice estando en desobediencia.

Cuando Dios permite que sigamos respirando cuando nos rebelamos contra Él.

Dios nos crea, nos escoge, nos salva, nos transforma y nos guarda por Su gracia. La gracia de Dios es Su favor para nosotros, favor que no merecemos, favor que no podemos ganar y que nunca podríamos pagar.

El vivir la vida basada en legalismo y obligación no es seguir a Cristo radicalmente. Su gracia y favor debe de ser la causa para seguirlo radicalmente. Cuando te des cuenta cuanto Dios te ha dado, entonces es que vas a seguirlo radicalmente mientras tanto seguirás sirviéndole o siguiéndole erróneamente o con motivos equivocados, los cuales te llevaran a terminar en miseria. Debemos de estar motivados por gracia no para pagarle sino en agradecimiento por lo que hemos recibido. La diferencia parece ser pequeña, pero lo transforma todo: el ver, la verdad y el sentir. Es cuando la grandeza de Dios destruye nuestros malos motivos de duda, la obligación e intentar manipular a Dios.

Jesús nos llama a vivir una vida radical porque hemos recibido una gracia radical de nuestro Padre, Dios. La mejor y única respuesta que le podemos dar a un Padre tan generoso y bueno de corazón es, sirviéndole, siguiéndole con una vida totalmente entregada a Él y a Sus propósitos. 

Medite en los siguientes versículos para entender esta parte del estudio:

Mateo 10:8 “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.”

Mateo 23:5-7 “Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.”

Proverbios 16:2 “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; Pero Jehová pesa los espíritus.”

Efesios 2:4-9 “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

1 Corintios 15:10 “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.”

2 Corintios 5:14-15 “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.”

2 Corintios 9:8 “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;”

Romanos 12:1 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.”

Parte 6

Como seguidor de Cristo; ¿Cómo debemos de vivir?

Para aquellos que han sido llamado a servir radicalmente, deben de vivir una vida radicalmente entregada a Su Reino y a sus propósitos. Para los que no tienen el llamado de dejar todo como lo hicieron Sus discípulos, tienen que vivir una vida radicalmente cuando la situación o circunstancia te reta. Especialmente cuando desean retorcer la Palabra de Dios.

Explique en una de las partes anteriores que lo que llamo Dios malo en el pasado, lo sigue llamando malo hoy y lo seguirá llamando malo siempre. Dios nos dice en Su Palabra que los que practican lo malo no verán el Reino de Dios.

Veamos la enseñanza que nos da en el libro de 1 Timoteo 3: 1-11 sobre la "Advertencia contra doctrinas extrañas":

3 Como te rogué al partir para Macedonia que te quedaras en Efeso para que instruyeras a algunos que no enseñaran doctrinas extrañas, 4 ni prestaran atención a mitos y genealogías interminables, lo que da lugar a discusiones inútiles en vez de hacer avanzar el plan de Dios que es por fe, así te encargo ahora. 5 Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera. 6 Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado hacia una vana palabrería, 7 queriendo ser maestros de la ley, aunque no entienden lo que dicen ni las cosas acerca de las cuales hacen declaraciones categóricas. 8 Pero nosotros sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente, 9 reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 10 para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, los que juran en falso, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina, 11 según el glorioso evangelio del Dios bendito, que me ha sido encomendado.

Estos versículos nos delatan que debemos de estar en lo correcto, que debemos hacer el bien para que tanto la ley de la tierra ni la ley de Dios caiga sobre nosotros. Estos versículos nos explican que la ley está hecha para todos aquellos que hacen el mal. Si leemos los versículos detalladamente, notaremos, que incluye a los impíos y pecadores como por separados cuando en realidad todo lo demás mencionado es parte del ser uno impío y pecador.

Se pudiera dar por entendido que aun la ley humana puede encarcelar a una persona por ser impío o pecador. ¿Como? Primeramente, tenemos que verlo cristianamente, una persona que miente, es pecador ante Dios. Y si esta persona solo practica la mentira, no vera el reino de Dios ósea va a ser castigada. Ahora veamos a una persona que miente en un juicio humano. Está persona está pecando, primeramente, contra Dios, segundo contra el juez y por ultimo contra la víctima, y si se prueba que mintió será castigado, enviado a la cárcel. La razón por la cual estos versículos que explican la “Advertencia contra doctrinas extrañas” incluye a los impíos y a los pecadores por separados, es para que nos demos cuenta como seres humanos que somos primeramente impíos y pecadores. Lo segundo es para que sepamos que, si no arreglamos el asunto de ser impio y pecador aceptando a Cristo como nuestro salvador y naciendo de nuevo como persona ósea cambiando nuestro comportamiento entonces esa ley de Dios va a caer sobre nosotros.

Todo cristiano que aplique el conocimiento que se deja ver en estos versiculos en cualquier situación y sin distinción de persona cuando es atacado con doctrinas extrañas como; el homosexualismo, fornicación, adulterio, etc., está sirviendo radicalmente a Cristo radicalmente. No necesariamente tiene que dejar todo como otros que han sido seleccionados por Dios para servirle estrictamente radical. Cuando no negamos a Dios ni a cristo defendiendo Su palabra, Cristo no nos negara ante el Padre.

Mateo 10:32-33 nos lo confirma:

“Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Pero cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.”

Cuando entendemos lo que es servirle “Radicalmente”, se convierte en una idea inspiradora, una idea que nos ayuda a entender lo que leemos en la Biblia y cuando escuchamos la voz de Jesucristo.

Servirle radicalmente conlleva ser sabio como usar nuestro tiempo, dinero y amistades para ser el instrumento de ayuda para cambiar el mundo. Esta base tiene dos partes, una es: “la entrega total” y la otra es, “el filtro de la locura”. Las dos son filosofías que proceden de la Palabra de Dios. Juntas forman una actitud radical en nosotros cuando pensamos en nuestro dinero, tiempo y amistades.

Estas son las preguntas que la mayoría de las veces nos interrumpen servirle a cristo en forma radical:

En base a dinero nos preguntamos:
¿Cuánto tengo que dar? o ¿Qué parte de mi dinero tengo que dar al Reino de Dios?

En base al tiempo nos preguntamos:
¿Cuánto tiempo tengo que usar para los propósitos de Dios?

En base a las amistades nos preguntamos:
¿Cuantas de mis amistades perderé?

Las contestas a todas estas preguntas por la Palabra de Dios es: ¡TODO! Vivir una vida radicalmente entregada a los propósitos de Jesús significa dar todo lo que somos, lo que tenemos a Su Reino y a su causa especialmente cuando Dios lo dictamina.

Tenemos que aprender a ver cada área de nuestra vida por medio de un filtro radical, Jesucristo. Preguntémonos los siguiente acerca de cada parte de la vida:

Si no sirviera a Cristo resucitado, ¿tendría sentido mi vida? Pablo describe esta idea en su carta a los cristianos de Corintios. Dice que el seguidor de Jesús debe de vivir radicalmente, que, si no tuviera la esperanza de la vida eterna con Jesús, mi vida aquí en la tierra parecería una locura. Nos enfrenta con la realidad que si nuestra vida “tiene sentido” en términos humanos entonces tenemos que vivir la vida como Cristo lo espera, una vida radical para Sus propósitos. Si la forma en que usamos nuestro tiempo, dinero y con amistades no cristianas parece tener lógica entonces no estamos viviendo con la intención de cambiar el mundo. Las cosas de Dios no tienen logica, solo las cosas del ser humano pero no las de Dios.

Cada vez que procesemos la Palabra de Dios bajo la sabiduría de Él, nos ayuda a prepararnos para continuar viviendo una vida radical como Cristo Dios lo espera de nosotros.

Leamos los siguientes versículos para entender esta parte del estudio”

Romanos 12:1-2 “Por tanto, os ruego hermanos por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro servicio racional. Y no os conforméis a este mundo; mas transformaos por la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

1 Corintios 15:12-19 “Y si se predica que Cristo resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y además somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios, que Él resucitó a Cristo; al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es vuestra fe; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si sólo en esta vida esperamos en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres.”

Parte 7

¡Una Advertencia!

En términos prácticos, ¿cómo se ve la vida radical del seguidor de Jesús?

Hay tres áreas claves en la vida donde debemos mostrar que servimos radicalmente;
• Nuestro tiempo
• Nuestro dinero
• Nuestras amistades

La Biblia nos deja ver que de la boca de Jesús salió instrucciones a sus seguidores que había que vivir, servir, radicalmente. La mayoría de los que profesaban seguir a Jesús no vivían así y ni mucho menos en estos tiempos lo hacen. ¿Por qué? Porque es extremadamente difícil vivir así.

Meditemos las instrucciones de Jesús a sus discípulos en Lucas 9:23-26;

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y se pierde a sí mismo, o se destruye? Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando viniere en su gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.

En el mundo religioso de hoy en dia, es fácil ignorar estas enseñanzas de Jesús donde nos conducen a fracasar como cristiano. Muchos de nosotros pensamos que solo los que están a la cabeza de la iglesia y los demás líderes son los únicos que tienen que vivir radicalmente, que ellos son los que tienen que ser “Super cristianos”.

Esas instrucciones de Jesús a sus seguidores en Lucas 9:23-26 no son opcionales. No es un llamado solo para los que tu quizás identificas como “Super cristianos”; el llamado es para todos los que lo han aceptado como salvador. Como mencione en una de las partes anteriores, debemos de estar preparados para defender las batallas del enemigo/mundo con la verdad, con la Palabra de Dios. Al punto que si tenemos que perder nuestra vida físicamente por defender Su Palabra que la perdamos. Cada vez que pongamos Su Palabra al frente sin que nos importe cuales van a ser las consecuencias, estamos sirviendo radicalmente.

Recordemos también que Jesús permite que la gente lo rechace. ¿Por qué? Porque de esta forma, él nos demuestra que nos ha creado totalmente libres. Por ejemplo; Mi llamado es evangelizar la Palabra para toda situación y circunstancia y cuando tuve mii llamado, el ángel de Dios, me dejo entender que no todos aceptaran Su Palabra, Su mensaje, cualquiera que sea.

Piensa en las tres áreas claves donde tanto tu como yo necesitamos demostrar que servimos radicalmente cuando el tiempo, la circunstancia y situación lo amerite.

Parte 8


En la parte anterior mencione que hay tres áreas claves en la vida donde debemos mostrar que servimos radicalmente; Nuestro tiempo, Nuestro dinero y Nuestras amistades.

Hablemos de nuestro tiempo, el tiempo es la barrera principal que se nos presenta para no permitirnos servirle a Jesucristo radicalmente. ¿Por qué? Simplemente, porque nuestra vida está llena de tareas, trabajos y compromisos. ¿Dónde fallamos? La mayoría de las veces es poniendo la prioridad a nuestros compromisos. ¿Por qué? Porque no separamos los compromisos, algunos son válidos, pero hay otros que pueden esperar. Si te tomas unos segundos y te evalúas como respondes a tus compromisos, te darás cuenta de que en ti, existe el deseo de cumplirlos todos. Es tal así que a veces no visitamos la casa de Dios por asistir a un evento o compromiso con alguien, solo por no quedar mal. Invertimos las prioridades.

Lo que se nos olvida es que, la primera prioridad debe de ser Cristo y cuando usted o yo posponemos la visita a la casa de Dios, iglesia, por cumplir un compromiso que tanto usted como yo sabemos que ese compromiso no tiene ninguna prioridad en nuestra vida, entonces, dejamos de servir radicalmente. Muchas veces vamos a nuestro trabajo enfermo, pero no asistimos a la casa de Dios si nos encontramos enfermos. En ocasiones no llegamos ir a la casa de Dios porque simplemente nos sentimos agotados de un evento o una fiesta que hemos celebrado el día anterior.

Idea Grande: Seguir a Jesús significa seguirle todo el tiempo

No siendo fácil el imitar a Cristo, la Palabra nos deja ver que hay que hacerlo. Tenemos que tratar de imitarlo por todos los medios. De esta forma le dejamos ver a Dios que tratamos de perseverar en Su Palabra, en Sus negocios.

Empecemos por darnos cuenta que seguir a Cristo es la esencia de saber que somos el templo del espíritu Santo. De saber que Cristo vive en nosotros y nosotros en El. Medita lo que nos dice Su Palabra en Gálatas 2:20-21a 

“Ahora ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Y mientras vivo en este cuerpo, vivo por fe en el Hijo de Dios, [a] quien me amó y entregó su vida para salvarme. Así que yo no voy a rechazar el generoso amor de Dios.”

¿Por qué más nos debemos de preocupar de imitar a Cristo? Porque fuimos reconciliados por medio de Cristo, porque somos colaboradores, porque somos sus embajadores. Lee con tus propios ojos lo que nos dice la Palabra sobre “El ministerio de la reconciliación” en 2 Corintios 5:18-21:

“Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; a saber, que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones, y nos ha encomendado a nosotros la palabra de la reconciliación.

Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliaos con Dios! Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.”

Dios habla por medio de nuestra vida y nuestras palabras. Podemos representar a Nuestro Padre en cada momento y en cada actividad. Así que, todo cuenta, lo que hay que tener en claro es; ¿quién debe de ser la prioridad?

No tenemos que dividir nuestra vida espiritual y la mundana para servir a Cristo radicalmente. Nuestro propósito en este mundo debe de ser de entrar en amistad y aplicar nuestras mejores acciones con todo aquel que necesita. Comenzando con el mensaje de salvación hasta un simple consejo para su vida personal que lo lleve a la cercanía de Dios. 

Por nosotros entregar nuestro tiempo al Reino de Dios, invertimos nuestra corta vida a lo que durara una eternidad.

Lea los siguientes versículos para mejor entendimiento:

Juan 4:34

“Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”

Mateo 6:33

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Mateo 28:18-20

“Y Jesús vino y les habló, diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y enseñad a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

2 Corintios 5:14-15, 20

“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: Que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para Aquél que murió y resucitó por ellos.” 

“Así que, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.”

Romanos 12:4-11

“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, mas no todos los miembros tienen la misma función; así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. Teniendo, pues, diversidad de dones según la gracia que nos es dada, si profecía, profeticemos conforme a la medida de la fe; o si ministerio, usémoslo en ministrar; el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que da, hágalo con sencillez; el que preside, con diligencia; el que hace misericordia, con alegría. El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, apegaos a lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal, en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. Diligentes, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.”

1 Corintios 15:19 “Si sólo en esta vida esperamos en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres.”


Parte 9


En la parte anterior hablamos del "Tiempo Radical" y en esta parte hablaremos del “Dinero Radical”. Seguir a Cristo radicalmente es llegar al punto que, si nos pide que le entreguemos todo el dinero que nos ha concedido, que se lo entreguemos. Jesús básicamente presenta ese mismo pedido al joven rico cuando vino donde él a preguntarle: ¿qué debería de hacer para entrar al Reino de Dios? Entonces fue cuando Jesús le dijo que vendiera todo lo que tenía y se lo repartiera a los pobres. Imaginemos estar en la posición de ese joven. Humanamente hablando, es durísimo para uno repartir lo que uno ha trabajado con tanto esfuerzo y luego que venga Jesús a decirle a uno que lo comparta todo con el que tiene menos o necesitado. Vuelvo y repito, humanamente uno no puede procesar el pedido que hace Jesucristo.

Por otro lado, es importante mencionar que a través que uno va escudriñando y conociendo la Palabra es cuando uno realiza lo que le agrada a Dios. La Palabra nos deja ver de una forma u otra que el dar, el ayudar, el compadecerse de otro, le agrada a Dios. La Palabra también nos deja ver que todo lo que existe en este mundo y fuera de este mundo le pertenece a Dios. Observa y medita lo que Dios le dice a Job, Su siervo en el capitulo 38:1-41:

Y respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:

2¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?

3Ciñe ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y respóndeme tú.

4¿Dónde estabas cuando yo fundé la tierra? Házmelo saber, si tienes conocimiento.

5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel?

6¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular,

7cuando las estrellas del alba juntas alababan, y todos los hijos de Dios daban gritos de gozo?

8¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba como saliendo del vientre;

9cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad;

10y establecí sobre él mi decreto, y le puse puertas y cerrojo,

11y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, y aquí parará la soberbia de tus olas?

12¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar,

13para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos?

14Ella muda como barro bajo el sello, y viene a estar como con vestidura:

15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado.

16¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo?

17¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte?

18¿Has considerado tú la anchura de la tierra? Declara si sabes todo esto.

19¿Por dónde está el camino a donde mora la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas,

20para que las lleves a sus términos, y entiendas las sendas de su casa?

21¿Lo sabes tú, porque entonces ya habías nacido, o porque es grande el número de tus días?

22¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo,

23lo cual tengo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?

24¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?

25¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos,

26haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre,

27para saciar la tierra desierta e inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?

28¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío?

29¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró?

30Las aguas se endurecen a manera de piedra, y se congela la faz del abismo.

31¿Podrás tú atar las delicias de las Pléyades, o desatarás las ligaduras del Orión?

32¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos?

33¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?

34¿Alzarás tú a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas?

35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí?

36¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio a la mente la inteligencia?

37¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar,

38cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros?

39¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Y saciarás el hambre de los leoncillos,

40cuando están echados en sus cuevas, o se están en sus guaridas para acechar?

41¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, bullendo de un lado a otro por falta de comida?

Una vez uno adquiere ese conocimiento de la Palabra, se nos hace mucho más fácil de colaborar con cualquier pedido que Dios nos exija. Por otro lado, nosotros muchas veces botamos el dinero en cosas que no tienen ninguna importancia. Por esta razón no nos debería de estar malo en ayudar a otros. Tenemos que ser cautelosos como gastamos nuestro dinero, porque por medio de nuestro dinero podemos impactar enormemente, podemos hacer crecer el reino de Dios.

Jesucristo no está en contra de la persona rica, más bien le agrada. El mensaje que le da a las personas ricas es que utilicen sus ganancias para ayudar al necesitado.

1 Timoteo 6:17-19 “A los ricos de este mundo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas inciertas, sino en el Dios vivo, quien nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, generosos, que con facilidad comuniquen; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir; que echen mano de la vida eterna.”

A un punto nos deja ver lo que le puede suceder a uno cuando uno solamente se enfoca en el dinero para beneficio propio solamente. Meditemos que nos dice sobre los fariseos en aquellos tiempos.

Lucas 16:14-15 “Los fariseos, que amaban el dinero, escucharon todo esto y se burlaban de Jesús. Él les dijo: “Ustedes son los que se justifican a los ojos de los demás, pero Dios conoce sus corazones. Lo que las personas valoran mucho es detestable a los ojos de Dios.“

Jesucristo siempre nos advierte las consecuencias de las malas decisiones. Meditemos en Su palabra cuando nos dice cual es el efecto o causa si nos enfocamos a amar el dinero. 1 Timoteo 6:10: “Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.“

Idea Grande: Por nuestra generosidad, ayudamos a otros a conocer a Dios.

Jesucristo nos quiere enseñar que como seguidores podemos transformar nuestras riquezas terrenales en un tesoro eterno cuando lo utilizamos apropiadamente. En la Palabra encontramos un verso que es dificilísimo de procesar. Es un verso donde nos dice que, es mejor dar que recibir. En Hechos 20:35 nos dice lo siguiente: “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.”

La base de la enseñanza de Jesús acerca del dinero es que todas nuestras posesiones físicas son temporales. Y si no me creen, entonces explíquenme, ¿Por qué todas las personas ricas que mueren o que han muerto no se llevan sus pertenecías sus riquezas? Porque nada de lo que acumulemos en esta vida se va con nosotros una vez partamos de este mundo. 

La clave de ser un seguidor radical de Cristo es dar siempre que podamos, dar a los más necesitados. Sea lo que sea, una ayuda física, un consejo, ayudar si necesita una muda de ropa, ofreciéndole un plato de comida y en ocasiones ayudar contribuyendo con dinero.

Medite en los siguientes versículos para que pueda procesar esta parte del estudio:

Mateos 5:16 “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en el cielo.”

Lucas 12:33 “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en el cielo que no se agote; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.”

Lucas 14:25-33 “Y grandes multitudes iban con Él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y esposa, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y cualquiera que no trae su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y cuenta el costo, para ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya echado el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, yendo a hacer guerra contra otro rey, no se sienta primero y consulta si con diez mil puede salir al encuentro del que viene contra él con veinte mil? De otra manera, cuando el otro aún está lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”

Lucas 16:8-9 “Y alabó el señor al mayordomo injusto por haber hecho astutamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más astutos que los hijos de luz. Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando fallareis, os reciban en las moradas eternas.”

Lucas 18:18-30 “Y le preguntó un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: No cometerás adulterio: No matarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra a tu padre y a tu madre. Y él dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. Y cuando Jesús oyó esto, le dijo: Aún te falta una cosa: Vende todo lo que tienes, y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Entonces él, al oír esto, se puso muy triste, porque era muy rico. Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Porque es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. Y los que oyeron esto, dijeron: ¿Quién, entonces, podrá ser salvo? Y Él les dijo: Lo que es imposible con los hombres, es posible con Dios. Entonces Pedro dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. Y Él les dijo: De cierto os digo, que nadie hay que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o esposa, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el mundo venidero la vida eterna.”


Parte 10


Continuando con las áreas claves, hoy veremos las “Amistades Radicales”. El cristiano que desea seguir a “Jesús” radicalmente tiene que comprometerse a buscar amistades que sean de buen provecho para el/ella y a la misma vez presentar la Palabra de Dios a sus amistades que no han oído el mensaje o que han ignorado el mensaje de Dios. No solo debemos de hacer el cambio con nuestras amistades sino también con los miembros de nuestra familia. Es importante que de una forma u otra les demos el mensaje, presentemos el mensaje por vía de nuestro testimonio.

Las personas que buscan las cosas de Dios genuinamente nos ayudan a crecer espiritualmente a entender la Palabra con más profundidad. Tomemos a los discípulos como ejemplo. Ellos permanecían unidos la mayoría de las veces, compartían juntos y trataban siempre de entender las cosas que Jesús les presentaba a la gente, especialmente, cuando el usaba parábolas.

Para servirle al Señor radicalmente es necesario renovar nuestras mentes y corazón. Meditemos en Romanos 12:1-2. Nos dice lo siguiente, nos habla como debe de ser la actitud consecuente del creyente:

“Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.”

Enfocándonos a este versículo, nos deja ver bien claro que tenemos que cambiar para lograr hacer la voluntad de Dios. La voluntad de Dios es que la humanidad sea salva, pero para eso, nosotros, sus discípulos, tenemos que cambiar. En este caso, tenemos que buscar de amistades que nos ayuden a edificarnos para poder ayudar a las amistades que les falta conocer de la palabra, especialmente, lo que es la salvación. Recordemos nuestro pasado, recordemos donde estábamos, recordemos que alguien vino a nosotros con la Palabra de fe, de esperanza cuando nos anunciaron las buenas nuevas. Esto debería de servirnos de motivación para que otros puedan disfrutar de lo que nosotros disfrutamos. Recuerde, solo somos el mensajero con el mensaje. Cristo Dios es el que hace la obra. Nosotros solo debemos de ser el instrumento y Cristo Dios el de la obra.

Idea Grande: En cada amistad, tenemos una oportunidad temporal para ayudarle a cambiar su eternidad como lo hicieron con nosotros.

Esta idea debe de cambiar como vemos a nuestra familia, amistades y compañeros de trabajo o de estudios, en fin, a todo aquel que Dios pone o envía a nuestra vida. Cada relación o amistad es una oportunidad que Dios nos da para que le dejemos saber que existe una esperanza en la vida de vida y vida por los siglos de los siglos. En palabras cortas, para que prediquemos a “Jesús” como Señor y Salvador.

El mensaje aquí no es abandonar a nuestras genuinas amistades que no han entregado su vida al Señor. El mensaje aquí es que continuemos la amistad con ellos, pero nunca ocultándole la verdad. Dejándole saber con amor que independientemente, que, si creen o no creen, el mensaje de Dios dice que eventualmente la humanidad completa va a doblar sus rodillas ante Dios padre.

Debemos de seguir orando por todos aquellos que no han entregado sus vidas al Señor, por nuestra familia, amigos y aun por el desconocido. Debemos de estar disponible para que Dios nos utilice en Su obra y así cambiar la eternidad de todo aquel que Dios ha puesto en nuestra vida.
Leamos y meditemos en los siguientes versículos para poder entender mejor esta parte de este estudio:

Efesios 2:12 “que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y extranjeros a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.”

Efesios 2:1-3 “Y Él os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia; entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo; en la concupiscencia de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

Hechos 17:26-27 “Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los términos de su habitación; para que busquen al Señor, si en alguna manera, palpando, le hallen; si bien no está lejos de cada uno de nosotros.”

1 tesalonicenses 2:8 “Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino aun nuestras almas; porque nos erais muy amados.”

1 corintios 9:19-23 “Por lo cual, siendo libre para con todos, me he hecho siervo de todos para ganar a más. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están bajo la ley, como bajo la ley, para ganar a los que están bajo la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley a Dios, mas bajo la ley a Cristo), para ganar a los que están sin ley. A los débiles, me he hecho como débil, para ganar a los débiles: A todos me he hecho todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.”

Colosenses 4:5 “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.”


Parte 11



Hasta ahora nos hemos enfocado en lo de la llamada radical, lo que requiere seguir a Jesús. Hemos visto que requiere mucho, es una responsabilidad alta y difícil de alcanzar por nuestra propia cuenta. Mirándolo desde el punto de vista celestial, Jesucristo nos pone una meta muy elevada. Jesucristo nos pide que estemos dispuestos a cambiarle la eternidad a todos aquellos que él pone en nuestro camino que no conocen lo que significa ser salvo.

Cuando uno analiza lo que verdaderamente toma seguir a Jesús, uno sabe a conciencia, de que es dificilísimo de conquistar esta meta que Jesucristo nos pone. Es totalmente imposible, tanto para el cristiano que no tiene ese llamado directamente de seguir a Jesús radicalmente ósea las 24 horas 7 días de la semana como para las personas que han sido escogidas directamente por él. Sin embargo, él no está esperando que lo hagamos solos sino con Su ayuda y guía. ÉL solamente espera que nosotros estemos dispuestos para hacer la parte que nos corresponde. ÉL espera que nosotros seamos Su instrumento cuando llegue ese momento del día. Es importante entender que cuando ponemos nuestro grano de arena en la obra estamos ayudando a que Su reino crezca. Tengamos en mente que la disposición de ayudar debe de estar en nuestro corazón, tanto en el corazón de quien fue escogido para servirle radicalmente como en aquel que no tiene el llamado directo. A la larga Jesucristo espera que todo cristiano demuestre que existe un interés en su corazón de ayudar para que otros puedan entender lo que es la salvación y la Palabra de Dios.

Por otra parte, él sabe muy bien que uno no va poder cambiar el mundo por nuestra propia fuerza. Si te tomas un poquito de tiempo y analizas como Jesucristo logró Su propia meta, te darás cuenta que el también necesito la ayuda de Dios Padre y también la ayuda de otros (discípulos) para triunfar como hombre. Entonces, tanto tú como yo, necesitamos la ayuda de Jesucristo y la ayuda de nuestros hermanos en Cristo Jesús para lograr alcanzar Su meta.

Lo que se necesita de nuestra parte es la disposición. Es estar dispuesto en todo momento y entender que nosotros no cambiamos a nadie directamente, que simplemente solo somos un instrumento que Jesucristo desea usar para que otros puedan conocer la verdad. Para que puedan entender lo que es la salvación con el fin de que la eternidad de esa persona cambie de mal a bien.

Pablo en sus epístolas describe una y otra vez la necesidad de tener una conexión con Dios como Jesucristo la tuvo. Nos deja dicho que nuestro trabajo y nuestro esfuerzo son el resultado o el producto de esa relación que tengamos con Jesucristo. Pablo trabajaba duro, más duro que los demás apóstoles, pero no era su poder ni su fuerza que lograba el trabajo que conducía sino más bien lo lograba por la relación que tenía con Dios. De esta forma fue que pudo hacer la diferencia donde hoy en día muchos de nosotros hemos logrado recibir el perdón de Dios y ser salvos.

Solo apretémonos de la Santa Escritura la cual es la que; nos equipa, nos prepara y nos indica quien tiene el poder. Confiemos en la palabra de Dios para que de esta forma podamos ayudar a Jesucristo a cambiarle la eternidad a otras personas como él lo hizo con nosotros.

Medites en los siguientes versículos para que pueda entender mejor esta parte del estudio:

Efesios 3:20-21 “Y a Aquél que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos, o entendemos, según el poder que opera en nosotros, a Él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús, por todas las edades, por siempre jamás. Amén.”

Colosenses 1:29 “Por lo cual también trabajo, luchando según su poder, el cual obra poderosamente en mí.”

1 Corintios 15:10 “Mas por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que ha sido conmigo.”

Parte 12


En esta parte de nuestro estudio vamos a indicar lo que se necesita para ser ese seguidor efectivo de Jesús. Definitivamente vamos a tener que depender de Su ayuda para poder ser el genuino seguidor radical. No podemos dudar ni por un instante que no necesitamos de Su poder sobrenatural para que Su mensaje sea preciso y efectivo. Tomemos en cuenta que tanto la ocasión o la situación en que nos encontremos puede ser enviada por Dios para probarnos si somos seguidores radicales. También puede ser que nos asigne a una persona para ver si el amor que hay en nuestro corazón se conmueve. Literalmente no podemos cambiar a nadie por nuestra cuenta, no podemos cambiar el corazón de las personas. Sin embargo, a Dios le place cuando estamos disponibles a ayudar. Ayudando demostramos que existe amor en nosotros por esa persona o situación y es entonces cuando Dios se manifiesta usando Su poder sobrenatural.

Nosotros como tal no podemos acercar a nadie a Dios. Para que una persona se acerque a Dios se necesitas tres ingredientes por decirlo así; el amor por esa persona, el interés de dicha persona y la misericordia de Dios por esa persona u ocasión dada. Recordemos que Dios no obliga a nadie que lo acepte como Señor. Dios nos ha creado libres y respeta lo que decidamos, tanto como escoger no estar a Su lado o creer en Él para conseguir la salvación eterna. Ambas decisiones están conectadas a la eternidad. Tanto la condenación como la salvación son eternas. 

Este asunto de ser seguidor de Jesús se siente un poco extraño, ya que Él mismo nos da a entender que para seguirlo radicalmente, tenemos que caminar la milla extra. La diferencia entre un simple cristiano y un cristiano radical se deja ver cuando se camina esa milla extra. ¿Cómo damos a ver que caminamos la milla extra? La dejamos ver cuando aplicamos el ingrediente más importante que debe de existir en un cristiano, cuando demostramos nuestro amor y disposición por esa persona o situación. Dejamos ver esa milla cuando le somos fieles dejándole saber que necesitamos Su ayuda para completar esa misión dada por Él. En palabras condensadas, necesitamos también de Su ayuda divina para ser un seguidor radical de cristo. Lo extraño es que de la misma forma que Él nos pide seguirlo radicalmente, de la misma forma nos equipa para la tarea o misión. En otras palabras, Jesús pide lo que uno cree que es imposible y a la misma vez te da todo lo que necesitas para cumplir con lo que Él te pide.

Idea Grande: El Espíritu de Dios equipa a Sus hijos para poder cambiar el mundo

Meditemos en Su Palabra:

Cuando uno confiesa que cree que Jesucristo es el Señor y salvador, Él nos sella con el Espíritu Santo. En Efesios 1:13 nos dice: “Él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído, fuisteis sellados en Él con el Espíritu Santo de la promesa,”. Una vez sellado con el Espíritu Santo, recibimos las habilidades, tiempo y capacidad para ayudar a cambiarle la eternidad a una persona.

¿Quién es el Espíritu Santo? El Espíritu Santo o el Consolador es Dios propio. Jesús antes de partir le informó a Sus discípulos que era necesario partir para luego enviar al “Consolador”, el Espíritu Santo”. Meditemos lo que nos dice Juan 16:7: “Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.” 

Nosotros podemos ayudar a Cristo a cambiar este mundo porque Él ya nos ha proveído lo más importante, el Consolador. Nuestro trabajo es, no contristar nuestro espíritu para que el Consolador pueda ayudarnos con Su poder a hacer la obra de Dios. Manteniendo nuestro espíritu conforme a la voluntad de Dios, su poder se manifiesta en nosotros dándonos guía, habilidades y poder para cumplir con las tareas que Jesús desea que hagamos. De esta forma podemos conseguir andar la milla extra mencionada anteriormente y dejar ver que somos seguidores radicales de Jesús.

Meditemos en los siguientes versículos para entender mejor esta parte del estudio:

Lucas 3:21-22 “Pero el que obra verdad, viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios. Después de estas cosas, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea; y estuvo allí con ellos, y bautizaba.”

Lucas 4:14-19 “Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y salió su fama por toda la tierra de alrededor. 15Y Él enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos. Y vino a Nazaret, donde había sido criado; y entró el día sábado en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Y le fue dado el libro del profeta Isaías. Y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí: Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Para predicar libertad a los cautivos: Y a los ciegos vista: Para poner en libertad a los quebrantados: Para predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó: Y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él.”

Juan 7:37-39 “En el último día, el gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó su voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. (Esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyesen en Él; porque el Espíritu Santo aún no había sido dado; porque Jesús no había sido aún glorificado.)”

Juan 14:12 “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, las obras que yo hago él también las hará; y mayores que éstas hará, porque yo voy a mi Padre.”

Hechos 1:4-9 “Y estando reunido con ellos, les mandó que no se fuesen de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan a la verdad bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días después de estos. Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y Él les dijo: No toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo; y me seréis testigos, a la vez, en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado; y una nube lo recibió, y lo encubrió de sus ojos.”

Hechos 2:17-18 “Y será que en los postreros días, dice Dios: Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne; Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Y vuestros jóvenes verán visiones; Y vuestros ancianos soñarán sueños: Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré de mi Espíritu en aquellos días, y profetizarán.”

Hechos 2:38-39 “Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”

Juan 16:13-15 “Pero cuando el Espíritu de verdad venga, Él os guiará a toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber las cosas que han de venir. Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre, es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.”

1 Corintios 12:1-11 “Y en cuanto a los dones espirituales, no quiero hermanos, que ignoréis. Sabéis que vosotros erais gentiles, llevados, como se os llevaba, a los ídolos mudos. Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios, llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el mismo Espíritu es. Y hay diversidad de ministerios; pero el mismo Señor es. Y hay diversidad de operaciones; pero es el mismo Dios el que hace todas las cosas en todos. Pero a cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho. Porque a la verdad, a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de conocimiento por el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu, y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu; a otro, el hacer milagros, y a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo en particular a cada uno como Él quiere.”

Parte 13

Demos el comienzo a esta parte del estudio meditando en estos versículos de Juan 15:1-7:

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quita; y todo aquel que lleva fruto, lo limpia, para que lleve más fruto. Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer. Si alguno no permanece en mí, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis todo lo que quisiereis, y os será hecho.”

En la parte anterior del estudio hablamos de que necesitamos a Dios para poder hacer Su obra. En el versículo de arriba nos deja ver directamente y con claridad que sin Él no somos nada. Nos lleva al punto, que si no permanecemos en Él, no vamos a producir y que por lo tanto nos echará fuera como pámpano. Esto no significa que va a echar al infierno al cristiano. Lo que significa es que como no producimos como Él lo espera entonces puede que nos corte el tiempo en este mundo. También nos deja ver bien claro que de la única manera que vamos a producir bastante fruto es permaneciendo en Él.

Idea grande: Nuestra estrategia para cambiar al mundo, es siempre estar conectados con Jesús.

¿Cuál es el tipo de fruto que Dios desea que demos? Ese fruto se llama, esperanza. ¿Para qué? Para que los que andan en el limbo en este mundo como nosotros lo fuimos en un tiempo atrás puedan tener la esperanza de ser salvos por la gracia de Dios.

Hechos 2:38 nos dice lo siguiente:

“Entonces Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”

Aquí vemos cuando Pedro les habló a los fariseos después de la muerte de Jesucristo. Les recordó lo que habían hecho. Les recordó que sentenciar a Jesús a muerte fue incorrecto. Se deja ver también que Pedro con su mensaje por medio del Espíritu Santo toca las conciencias de todos ellos, los cuales los hace sentirse culpables por la mala acción. Podemos notar que una vez el Espíritu Santo les quita las vendas de sus ojos cuando les tocó sus conciencia de culpabilidad entonces ellos clamaron preguntándole a Pedro: ¿qué debemos de hacer? Y fue cuando Pedro les dijo que tenían que arrepentirse y bautizarse en el nombre de Jesucristo. Es aquí que toda persona que acepta a Cristo se convierte en cristiano, el cual es el comienzo de ser seguidor de Jesús. Este es el fruto que Jesús busca de nosotros, los cristianos, que sigamos evangelizando Su nombre, la verdad, la salvación para que Él pueda hacer Su parte, tocar la conciencia de esa persona como lo hemos visto en el versículo de hechos 2:38.

El problema de nosotros es que ponemos excusas para no llevar el mensaje de salvación.  Continuamente decimos que no sabemos cómo llevar el mensaje a otros, que no tenemos el llamado de pastor, apostol, etc. Cuando en realidad sabemos que Dios nos dejó el recurso y nos dejó saber bien claro que la Biblia es el manual para todo en esta vida. 

Meditemos en 2 Timoteo 3:16-17:

“Toda Escritura es dada por inspiración de Dios, y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Entonces, que diremos, ¿que no existe un medio para enseñar o evangelizar? Que tenemos que ser pastor, apostol, evangelista, etc para poder llevar el mensaje? De ninguna manera, no tenemos excusas, lo tenemos todo. Tenemos que confiar en Dios, tenemos que creer en Su Palabra. Su palabra nos dice que las "Escrituras" es más cortante que una espada de dos filos. Si verdaderamente lo creemos entonces debemos de usarla y confiar en el Espíritu Santo que reside en nosotros sea el que haga la obra. 

Leamos lo que nos dice Su Palabra:

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, y las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de Aquél a quien tenemos que dar cuenta.”

Esta es la parte de Dios, esta es la parte que a Él le corresponde, la parte de penetrar la Palabra tal y como lo dice en las "Escrituras". Nuevamente repito, nosotros solamente somos el instrumento, el mensajero, Él es el que penetra Su mensaje en los corazones como nos los deja ver el versículo anterior.

Otra forma en que podemos ver y saber que Dios es quien hace la obra, es cuando entendemos la enseñanza de Su oración. 

Meditemos en Mateo 6:9-13: 

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. 

Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por siempre. Amén.

Para entender esta parte del estudio enfoquémonos en dos partes de la oración. Primeramente nos dice: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.”  Si te puedes dar cuenta, todo sucede si es la voluntad del Padre, no somos nosotros los que vamos a penetrar la Palabra en los corazones del que no ha oído o conoce lo que es la salvación, sino Él, Dios.

La otra parte es la que dice: “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por siempre. Amén.” Aquí podemos apreciar y entender que TODO le pertenece a Dios y no solo TODO, sino, que también es para SIEMPRE. No desestimemos a Dios, Él es el autor de la obra. Su obra comienza con la creación, de lo visible y lo invisible. En esa obra nosotros estamos incluidos. Solo somos un personaje como los personajes de una película o una obra teatral, nada más. Él simplemente desea que estemos dispuestos a que hagamos nuestra parte, solo eso, nuestra parte, nada mas.

En resumidas cuentas, debemos de tener una comunión constante con Dios para poder ser ese seguidor que Jesús anhela.

Otros versículos que te pueden ayudar a entender esta parte mejor:

1 Tesalonicenses 5:17 "Orad sin cesar."

Juan 15:9-10 "Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; como también yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor."

Marcos 2:19-20 "Y Jesús les dijo: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, mientras el esposo está con ellos? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán."


Parte 14


En esta última parte de este estudio bíblico vamos a enfocarnos en lo que nos espera día tras día para poder seguir a Jesús radicalmente. Es un “RETO”, eso es lo que nos espera día tras día, mejor dicho, para cubrirlo mejor, segundo tras segundo, ya que no sabemos lo que nos espera en la vida mientras respiramos.

Come he dicho anteriormente, seguir a Cristo no es solo ser salvo, buena gente y vivir normalmente obedeciendo todas las leyes, las de arriba y las creadas por el hombre. Seguir a Jesús radicalmente es actuar en los momentos precisos donde Dios te toca con Su Palabra tu corazón y mente a través del Espíritu Santo. La mayoría de esas situaciones es simplemente imitarlo, tal como Él lo hizo cuando andaba por este mundo como hombre. Es vivir con Su propósito, es saber que podemos llegar al punto en que podemos perder la vida por lograr Su misión. Es salir de nuestra comodidad siéndole útiles como instrumentos para que Él pueda hacer la obra a través de nosotros.

La razón por la cual debemos de vivir vidas radicales como cristianos es para dar gloria a Dios. Especialmente, cuando hemos reconocido Su gracia en nosotros, no tenemos que vivir vidas radicales por intentar pagarle nuestra salvación sino más bien agradeciendo la descendencia de Su gracia sobre nosotros por cada día que nos encontramos con vida.

Lo siguiente son términos prácticos que debemos saber y ejercer a su debido tiempo y situación:

Dedicar nuestro tiempo radicalmente al Reino de Jesús, buscando tener una intimidad más cercana, aprender más de Su Palabra.

Saber que nuestro dinero es útil para Su misión

Saber reconocer las oportunidades cuando llegan para hablar de Cristo a nuestras amistades y familiares

 Mientras has ido a través de este estudio, ¿te has preguntado lo siguiente?:

¿Qué necesito cambiar en mi vida para seguir mejor a Jesús de forma radical?

¿Cuál debe ser mi próximo paso?

Si no eres cristiano, lo primero que deberías hacer es creer con fe que Cristo es Dios y Señor. ¿Por qué tenemos que confesar creyendo que Dios es el Señor?

Por que en Romanos 8:9b-11 nos dice que necesitamos el Espíritu de Cristo en nosotros. De lo contrario nuestro espíritu sigue muerto. Medita lo que dice Romanos 8:9b-11:

“Pero si alguien no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El. Y si Cristo está en ustedes, aunque el cuerpo esté muerto a causa del pecado, sin embargo, el espíritu está vivo (es vida) a causa de la justicia. Pero si el Espíritu de Aquél que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes, el mismo que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos, también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de Su Espíritu que habita en ustedes.

Por otra parte, si ya eres cristiano, si ya te has entregado a Jesús, tu próximo paso es identificar como puedes aumentar tu nivel de compromiso y devoción para Su Reino. Identifica las áreas de tu vida que no estás viviendo con entrega total. Por ejemplo; tu tiempo, tu dinero y tus amistades. Recuerda que si te acercas mas Dios, podrás experimentar eventualmente la voz sensitiva del Espíritu Santo donde te guiara a ser el seguidor radical que Dios espera de ti. Como cristianos tenemos que salir de la mentalidad de crear reinos temporales en el mundo, tratando de almacenar tesoros materiales. Tenemos que renovar nuestra mente y nuestro corazón. ¿Cómo? Tratando de hacer la voluntad de Dios, ser Su instrumento, para que de esta manera almacenemos tesoros en el cielo y no en la tierra.

Jesucristo te llama, te dice: “Sígueme”. ¿cómo le responderás?

Versículos que te pueden ayudar a entender esta parte del estudio:

Lucas 9:23-24 “Y a todos les decía: "Si alguien quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. "Porque el que quiera salvar su vida, la perderá, pero el que pierda su vida por causa de Mí, ése la salvará.”

Mateo 28:18-20 “Acercándose Jesús, les dijo: "Toda autoridad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra. "Vayan, pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado; y ¡recuerden (he aquí)! Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo."”

Hechos 2:38 “Entonces Pedro les dijo: " Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.”


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